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Psicología

Cómo crear a tu alma gemela

December 21, 2025 · Por Jesús Baena

Desde pequeñxs nuestra cabeza se va llenando de creencias, ideas y “reglas” sobre cómo funciona este mundo, cómo nos debemos comportar, y cómo nos debemos relacionar con otros. Esto es importantísimo, ya que gracias a este proceso de aprendizaje justamente aprendemos a funcionar en el contexto en el que crecemos.

Sin embargo, muchas de estas creencias o ideas sobre cómo funcionan las cosas (en terapia las llamamos “reglas verbales“) suelen ser muy rígidas, difíciles de cumplir, o directamente imposibles. La idea de que tenemos que encontrar a nuestra alma gemela es una regla verbal – una regla imposible de cumplir y que, por lo tanto, necesitamos flexibilizar para hacerla alcanzable.

La idea de que tenemos que encontrar a nuestra alma gemela es una regla imposible de cumplir.

Podemos afirmar esto desde dos lados: la lógica, y la ciencia del comportamiento. Desde lo lógico, basta con pensar un poco en la cantidad de personas que hay en el mundo y compararlo a lo que nos pide esta regla para notar que es básicamente una receta para el fracaso. Esperar que, entre 8 billones de personas repartidas a lo largo y ancho de todo el planeta tierra, yo tenga la suerte de encontrar en mi vida (en mi pueblo, universidad, trabajo, país al que viaje, etc.) justo a LA ÚNICA PERSONA que es mi alma gemela… es altamente improbable.

Pero también podemos explicarlo desde la ciencia del comportamiento, y esta obviamente me gusta más – no sólo porque es mi área de especialidad, sino porque nos da mucha más esperanza. Desde la ciencia del comportamiento el término “alma gemela” no existe, porque entendemos las relaciones humanas como un intercambio de conductas – yo me comporto de una manera con alguien y eso es bien o mal recibido, y a partir de esa respuesta yo decido si sigo o no relacionándome con esa persona, y viceversa. Lo que llamamos coloquialmente una relación de “almas gemelas”, podríamos definirlo como una relación altamente satisfactoria y comprometida. En este sentido, se han estudiado conductas específicas que predicen relaciones satisfactorias y comprometidas.

CONDUCTAS.

Lo que define a las relaciones de almas gemelas son sus conductas y, por lo tanto, son cosas que se pueden aprender. Aquí entra la parte de la esperanza: no hace falta buscar a tu alma gemela, porque puedes aprender a relacionarte de la forma necesaria para que tengas una relación satisfactoria y feliz que te haga sentir que estás con tu alma gemela.

¿Quizás de aquí viene eso de que “antes de entrar en una relación, trabaja en ti”?

No tienes que navegar por el mundo buscando una “pieza que te falta” o a tu “media naranja”, no. Sólo tienes que aprender cómo relacionarte y crear relaciones en las que se traten de la forma en que hay que tratarse para que una relación perdure y sea feliz.

OJO: esto no quiere decir que tengas que seguir intentándolo con tu pareja tóxica que te maltrata. Por favor sal corriendo de allí.

Lo que quiero decir es que en lugar de buscar una persona “perfecta” para ti, es más funcional y lograble trabajar en tener tú las conductas que deseas tener en una relación, y construir con otra persona las conductas compartidas que desean en su relación.

La relación perfecta no se encuentra, se construye.

Algo que trabajo mucho con mis pacientes que tienen parejas, es cómo tener la relación que quieren. Algunos pensamos que “esta no es la persona para mí” si no me siento bien en algún momento con mi relación, pero hacer pequeños cambios ayuda muchísimo a revivir la llama, recuperar la intimidad afectiva, reconectar emocionalmente y disfrutar estar juntos.

Un ejemplo de esto son los límites: yo comunico mis expectativas, de forma que la otra persona sabe qué espero y puede decidir si cumplirlo o no. Si lo desea cumplir, avanzamos hacia esa relación que deseamos; y si no, pues dejamos esa relación atrás y avanzamos hacia construirla con otra persona. Suena frío, sí. Pero no hace mucho sentido quedarnos con alguien que sabemos no está dispuesta a respetar nuestros límites, no suena muy “alma gemela” eso…

Es por esto que para mí el terminar la relación no debe ser una primera solución a los problemas – antes de rendirte con tu relación por pensar que no es tu “alma gemela”, te invito a que te preguntes qué cambios pueden implementar para empezar a construir la relación que desean.

¿Listo para empezar?

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